Mar 17, 2010 | Ecological sovereignty

La primera rebeldía ambiental del Nobel. GARCÍA MÁRQUEZ Y EL CIANURO

La primera rebeldía ambiental del Nobel

GARCÍA MÁRQUEZ Y EL CIANURO

Contra el cianuro sembraremos conciencia ambiental, intentaremos una nueva generación de Tolimenses, nuevas pedagogías, siembras de árboles nativos y las verraqueras de los ancianos.

Por: Gonzalo Palomino Ortiz.
http://www.siempreseremosverdes.com


... Yo vine a conocer los peligros del mercurio y el cianuro, buscando  peleas ambientales aquí en Tolima... por ello pienso que el susto de Gabriel García Márquez con apenas cinco años, cuando conoció los olores del cianuro asociados a un cadáver, suicidado, lo impactarían tanto que inspiro  a su abuela a pronosticar que  “Esa pobre criatura no volverá  a dormir en paz por el resto de su vida”

García Márquez ha sido perseguido por el cianuro, tanto como nosotros queremos que sean perseguidos todos quienes estarán en las
 proximidades de las lagunas de la mina en donde se aplicara el cianuro a las rocas pulverizadas y tratadas con el químico venenoso para liberar el oro,... a quienes  viven en Cajamarca, disfrutan del río Coello y toman agua de todas las quebradas que bajan al  Bermellón... queremos que el olor del cianuro, a almendras amargas, se les quede impregnado en las narices, en la cabeza, en las viseras, en el alma...

“Al abuelo le dieron la noticia del suicidio un domingo de agosto cuando salíamos para la misa de ocho.  Me llevo casi a rastras a la casa de El Belga, donde esperaban el alcalde y dos agentes de la policía. Lo primero que me estremeció en el dormitorio desordenado fue el fuerte olor de almendras amargas del cianuro que El Belga había inhalado para morir.  El bulto del cadáver cubierto por una manta estaba en un catre de campamento.  A su lado, sobre un banquillo de madera, estaba la cubeta donde se había vaporizado el veneno, y un papel con un mensaje en letras perfectas dibujadas a pincel: “No culpen a ninguno, me mato por majadero”.  Nada perdura en mi memoria con tanto ahínco como la visión del cadáver cuando el abuelo le quito la manta de encima.  Estaba desnudo, tieso y torcido, con el pellejo sin color cubierto de una pelambre amarilla, y sus ojos de aguas mansas me miraban como si siguieran vivos.  Mi abuela Tranquilina Iguaran lo predijo cuando vio la cara con que regrese a casa: “Esa pobre criatura no volverá a dormir en paz por el resto de su vida”. Así fue: la mirada del muerto me persiguió en sueños durante muchos años”. Gabriel García Márquez: una vida.  Por Gerald Martín, editorial Debate. Bogotá. Página 79.

 CUANDO LLEGARON LAS TAMBORAS

 Las tamboras son la expresión triétnica más unificadora de nuestra raza, compañera de desplazamientos, inspiradores de creencias, marcadoras de fechas,  y creadora de fe en la familia y en el futuro.  

Todo parece indicar que la utopía ecológica diseñada por Monique y Ricardo, en la finca Gasconia, en cuanto a  salvar las especies de árboles nativos en peligro de extinción, concentrados en un Jardín Botánico, único en el Tolima, se esta convirtiendo en una realidad con perspectivas a largo plazo.

Un banco  genético

El Jardín Botánico sembrado y cuidado para mamarle gallo a la crisis climática, ha contado con el apoyo de la Universidad del Tolima, de los profesores y estudiantes, quienes permanentemente aportan tiempo, investigaciones y conocimientos... con sus diez hectáreas y más de 200 especies amenazadas, ya es un poderoso banco genético. Además, está diseñado para ir más allá de coleccionar árboles, se trata de integrar ecología, cultura, genes y conocimientos para las futuras generaciones.

Una Tambora con sonido tolimense

El lugar geográfico que mayores aportes de semillas ha realizado al Tolima es el Cesar y desde esos ecosistemas trajimos y entregamos al Maestro una Tambora, igual a las del Tolima, elaborada con madera de banco volador y cuero de chivo.

Tal vez por ello El Maestro Zambrano, recordando el mensaje ecológico expresado en la Tambora de Chimichagua, y conocedor de estos esfuerzos, nos consultó sobre especies dignas del homenaje musical con el cual pretendía  sellar el concierto dedicado a  Dulima... el miércoles  19 de marzo, quiere sembrar un árbol que tuviera arraigo cultural, ecológico, armonía y sonidos de las razas de Tierra Caliente... y con sus compinches, Héctor Villarraga y Ricardo Franco, han decidido darle eternidad al evento, con la siembra de un ejemplar de Banco Volador, traído desde la Ciénaga de Zapatosa, en los espacios apretados que  refrescan al edificio de la Gobernación.

En la euforia de los conciertos, de Dulimas y de las explosiones musicales de los niños,  el Maestro Zambrano logró hacer cómplice a Augusto Repizzo, oriundo de Chicoral, quien elaboró un texto muy con el corazón. Repi, como le decimos en familia, asesor de nuestro Jardín Botánico y autor del libro sobre los Árboles del bosque seco tropical, adorador del Banco Volador,  se inspiró con unas páginas de iniciación sobre la especie.

Invitación verde

Cada año el Maestro Zambrano y su Fundación Musical realizan un evento con montones de niños: y el miércoles 19 de marzo a las 12 del día, unos 500, cantaran a la Libertad, enfrente de la Gobernación y dejaran sembrado, como permanencia, un  Árbol de las Tamboras nacido en Chimichagua y donado por la Finca Gascoñia.