Dec 12, 2009 | Jungles y Diversity

La carretera sobre el Tapón del Darién, Una posible catástrofe ambiental en Colombia que debemos detener

LA CARRETERA SOBRE EL TAPÒN DEL DARIÈN
por Luis Eduerdo Saavedra Saturday, Dec. 12, 2009 at 3:17 PM

La carretera sobre el Tapón del Darién, Una posible catástrofe ambiental en Colombia que debemos detener

No es coherente el gobierno en materia ambiental. Mientras el ministro del Medio Ambiente declara que en la cumbre de Copenhague, sobre cambio climático, “se tratará de lograr una suscripción de un acuerdo global para financiar una lucha contra la deforestación de los bosques tropicales” (EL TIEMPO, 08-12-09), el Ministerio de Transporte saca, un día antes de que se inicie la cumbre, la licitación pública No. SEA-LP-002-2009 para un contrato de concesión cuyo objeto sería la construcción, entre otras obras, del tramo Palo de Letras- Cacarica- Lomas Aisladas o el desmonte del Tapón del Darién con sus catastróficas consecuencias ambientales en el Parque Nacional de los Katíos, reserva intangible de la biósfera y Patrimonio Natural de la Humanidad según la Unesco.

Y lo peor: una vía cuyo destino final sería la selva del Parque Nacional Darién de Panamá en el sitio Palo de Letras, en la frontera, a 58 Km de Yavisa, último punto hasta donde llega la vía Panamerica en Panamá. Y sin posibilidad de que los panameños construyan este tramo faltante ya que siempre han rechazado la conexión terrestre con Colombia por el temor a una avalancha de desplazados y grupos irregulares violentos sobre su territorio (en Venezuela viven más de 4 millones de colombianos y en ecuador más de medio millón).

El sector vial sabe de vieja data que las vías sobre bosques húmedos tropicales inducen su devastación, desde cuando se ufanaba de tener la mejor gestión ambiental de América Latina. Proyectos viales antiguos devastaron vastas áreas boscosas, el piedemonte amazónico, por ejemplo, de San Miguel, en la frontera con Ecuador, hasta San Vicente del Caguán en donde hay varios monumentos al hacha. Hoy solo se ven potreros al lado y lado de la Marginal de la Selva. Por eso desechó el proyecto Leticia-Tarapacá, La Uribe- San Vicente del Caguán y otros, y si a duras penas acometió el proyecto Las Ánimas- Nuquí, en el corazón del Chocó biogeográfico, fue sobre la base de adelantar un manejo ambiental que se apoyara, en lo fundamental, en un gran plan de etnodesarrollo que aliviara las condiciones infrahumanas en que viven las comunidades étnicas y garantizara la protección de la biodiversidad.

Ni lo uno ni lo otro, con los años todo cambió, el señor Carlos Costa, ministro del Medio Ambiente, dio licencia de construcción a este proyecto con un Plan de Manejo Ambiental elaborado por los contratistas, algo así como encargar a los tiburones la ejecución de un estudio sobre protección de los bancos de peces. Y lo mismo sucedería con el proyecto sobre el Tapón del Darién, la licitación lo dice: las obras se adelantarán por “cuenta y riesgo” del concesionario lo mismo que “la gestión social y la obtención o modificación de licencias ambientales”. Es decir: la suerte de un ecosistema estratégico de inmenso valor científico, ambiental y económico en manos de unos contratistas.

En el Diagnóstico Ambiental de Alternativas de la “Conexión Terrestre Colombia-Panamá”, elaborado en 1998 para Invías por un consorcio colombo-estadounidense, se establecieron 13 alternativas de las cuales descartaron las férreas y el ferry por “costosas y poco competitivas”, hasta dejar seis y recomendar la opción uno, la de siempre, la más peligrosa la que avanza por el corazón del Parque Nacional. Pero es que había que complacer la dirigencia paisa que hace años viene presionando la construcción de la vía sobre este corredor para valorizar sus propiedades.

Una de las descartadas fue la costera, quizás la más factible, o la construcción de la vía bordeando el mar, atravesando el delta del río Atrato con un viaducto y prosiguiendo hasta Zapzurro en la frontera con Panamá. Se dirá que es muy costosa por la longitud del viaducto, pero igual en la alternativa escogida también tendrán que construir un puente sobre el Atrato y salvar un zona pantanosa de más de 20 Km (sin pedraplenarla, utilizando tecnología de punta), lo que de hecho elevaría considerablemente los costos.

La alternativa costera alejaría el proyecto del área selvática lo que le imprime cierta confiabilidad. Con todo, en el mundo ambiental hay un consenso en torno a que la solución adecuada sería la implementación de un ferry moderno entre Turbo o Cartagena y Panamá.

Sería de mucha importancia para la humanidad conservar estos bosques que absorben el dióxido de carbono, primer responsable del calentamiento global, y nos devuelven oxígeno, es decir vida, y todo gratuito.

Luis Eduardo Saavedra Salazar
Ingeniero, ex funcionario de Invías