Mar 31, 2008 | Ecological Economy

Aportes de Economia Ecologica.

La economía ecológica se dispone para garantizar igualdad de oportunidades políticas para el acceso a los espacios de decisión, para aprovechar los dones naturales y para garantizar la reproducción sustentable de las “condiciones generales comunitarias de producción” : la fuerza creativa del trabajo humano, los medios naturales y la infraestructura y el espacio.
La economía ecológica práctica (como ciencia y gestión de la sustentabilidad) se fundamenta en relaciones de producción-consumo que admiten límites termodinámicos al crecimiento y permite así mismo la realización de los propósitos de vida sustentable de las sociedades en el rango de resiliencia de los ecosistemas, donde se mantienen los flujos de energía y materia de la biosfera y sin impedir la reproducción natural de la naturaleza (autopoiesis). Con herramientas de la economía ecológica hemos de enfrentarnos a mecanismos de imposición de modelos económicos desarrollistas que degradan los ecosistemas y empobrecen las gentes, mecanismos que desangran las sociedades mediante el sofisma de la inversión y el endeudamiento para el crecimiento económico; mecanismos cuales son las Instituciones Financieras Internacionales (Banca -FMI, BID-, ECAS -agencias de crédito para las exportaciones- y aseguradoras) y los instrumentos internacionales de comercio (OMC, TLCs, TBI -Tratados bilaterales de inversiones-, etc.). Nuestra política deberá poner fin a la ingerencia de estos organismos y sus agencias (como ya lo han hecho algunos países latinoamericanos con CIADI, por ejemplo) en la definición de las políticas económicas nacionales e internacionales de la región.
En el tránsito entre la sociedad actual y la sociedad sustentable buscamos establecer una escuela gubernamental intersectorial, con amplia participación de las organizaciones sociales, para la negociación de los tratados y convenios internacionales que tengan relación directa e indirecta con el medio ambiente: OMC, CBD, CCC, P KYOTO, Ramsar, etc.
Hemos de oponemos a la dominación y explotación de la sociedad y de la naturaleza pues atentan contra la vida y la libertad, y hemos de reconocer que los efectos destructivos no se producen ni se distribuyen homogéneamente, ni son atribuibles en general a la especie humana, sino que existen distintos grados de responsabilidad frente a la crisis ambiental y la destrucción de las redes de la vida y las culturas y allí, la mayor responsabilidad es de quienes auspician, sostienen y se benefician principalmente de las mortíferas estructuras de la racionalidad económica capitalista; y hemos de reconocer que tales efectos no se aprecian exclusivamente en el orden físico-biótico (de los ecosistemas o de las funciones ecológicas) sino también en los órdenes social y simbólico y que no son efectos mecánicos sino que lo son probabilísticos y complejos y ocurren en cualquier tiempo y espacio.
Sin duda, la lucha por el reconocimiento de la deuda ecológica y del intercambio ecológico desigual, así como la inconmensurabilidad de los valores de uso y de los dones de la naturaleza son elementos clave de esta construcción. Ha de ser un fin de la economía ecológica producir para satisfacer las necesidades esenciales (que no son las necesidades fetichizadas o creadas bajo el espejismo del tener y del “crecimiento de la economía”) sin detrimento de la conservación del entorno. Los cambios que proponemos en la racionalidad económica implican trasformar el para qué y el cómo de los procesos de producción-distribución. La economía ecológica, como queremos entenderla, tiene como fines la dignidad humana, la justicia del reconocimiento y distributiva y la sustentabilidad, y se distancia de la crematística (monetarización de la economía, mercantilización de la vida), o, dicho de otra manera, se opone a la incorporación de la naturaleza en la economía reduciéndola a dinero. Para ello procuramos que el ahorro económico (de medios, de energía y materiales) tenga por destino la producción real de satisfactores sustentables y no la especulación financiera.
 
(ver: Las cuentas. En: Elementos programaticos. Aportes desde Iniciativa Ambiental)